El PSOE pide una evaluación integral de la política social: “El problema no es la financiación, sino el modelo”

“La Ciudad destina millones de euros cada año a políticas sociales pero la desigualdad no disminuye, la pobreza se cronifica y los recursos siguen desbordados”, señalan las y los socialistas ceutíes

Ceuta, 3 de enero de 2026. El PSOE de Ceuta llevará al próximo Pleno de la Asamblea una propuesta para reclamar un análisis y evaluación integral de la política social de Ceuta, que abarque todos los programas, proyectos y recursos existentes, con el objetivo de determinar su eficacia real, su impacto social y su adecuación a las necesidades actuales de la población. 

“La Ciudad destina millones de euros cada año a políticas sociales, pero pese a este elevado nivel de gasto, los resultados son claramente insuficientes. La desigualdad no disminuye, la pobreza se cronifica y los recursos sociales siguen desbordados. Todo ello pone de manifiesto que el problema no es sólo de financiación, sino de modelo, planificación, gestión y evaluación”, reflexiona la secretaria de Política Autonómica, Raquel Miaja. 

Ante esta situación, la socialista considera “imprescindible abrir un análisis riguroso, la evaluación honesta y la colaboración real con quienes conocen la realidad social de la ciudad” y “constituir un espacio de trabajo conjunto en el que participen los profesionales de los Servicios Sociales Comunitarios, las entidades del tercer sector y los grupos políticos, garantizando una evaluación participada, técnica y transparente”.

El objetivo no es otro que rediseñar la política social de la Ciudad a partir de los resultados de dicha evaluación, estableciendo objetivos claros, indicadores medibles, planificación a medio y largo plazo y mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas.

No podemos olvidar que la Ciudad Autónoma de Ceuta atraviesa desde hace años una situación social extremadamente preocupante, marcada por altísimos niveles de desigualdad y pobreza estructural. Según los principales indicadores sociales, cerca del 40% de la población ceutí se encuentra peligrosamente próxima a los umbrales de pobreza, una cifra que evidencia el fracaso de las políticas públicas destinadas a garantizar unas condiciones de vida dignas para amplios sectores de la ciudadanía. Esta realidad resulta especialmente grave si se tiene en cuenta que la Ciudad destina un gran esfuerzo económico cada año a políticas sociales, fundamentalmente a través del gasto en personal y de subvenciones para la externalización de servicios a entidades del tercer sector. Entidades y asociaciones que —subrayan desde el PSOE— realizan una labor imprescindible, comprometida y profesional, “pero cuya actuación, por sí sola, no puede ni debe sustituir a una política social pública eficaz, planificada y evaluada”, objeta Miaja.

Pero, pese a que Ceuta ostenta plenas competencias en materia de servicios sociales, recuerda el líder socialista, “el Ejecutivo de Vivas ha optado de forma sistemática por trasladar la responsabilidad al Gobierno de España, reclamando financiación adicional al Ejecutivo de Pedro Sánchez, consciente de que esta llegará”. “Esta actitud solo evidencia el agotamiento político y de gestión de un Gobierno incapaz de asumir su responsabilidad y de diseñar respuestas eficaces con un presupuesto que supera los 400 millones de euros anuales. Un Gobierno con ese volumen presupuestario no puede permitirse unos servicios sociales incapaces de dar respuesta a las necesidades básicas de su ciudadanía”. 

Ceuta cuenta con excelentes profesionales de la acción social, tanto en los Servicios Sociales Comunitarios como en el tercer sector, resalta la responsable socialista de Política Autonómica, “el problema no está en quienes trabajan cada día sobre el terreno, sino en unos responsables políticos que no saben diseñar políticas sociales, no saben planificar, no saben ejecutar y no saben evaluar”. Y lo datos están ahí: la deficiente gestión de la Consejería de Asuntos Sociales ha llevado al Centro Asesor de la Mujer al límite, ha situado al 44% de las familias ceutíes en una situación crítica para cubrir necesidades básicas, ha perpetuado la ausencia de un plan de alojamiento alternativo, mantiene a la ciudad sin un albergue operativo para personas sin techo y ha permitido que la desigualdad siga creciendo sin que exista una estrategia real para combatirla.

“La política social es una cuestión de dignidad, de derechos y de justicia social”, resume Raquel Miaja, “Ceuta necesita políticas sociales eficaces, responsables y valientes, a la altura de su gente”.